5 jun 2011

Las horas estan marchitas
penetran en un estado delirante
demuelen mis pensamientos
una y otra vez me llevan a caer
mientras extraño tu presencia lejana.

Envio mil ojos voladores hacia ti
pero ciegos e imprudentes son
mueren en el choque con tu mente
que enajenan toda putefraccion
proveniente de mi cerebro mal oliente.

Me quemo en la adversidad
en el tiempo que lo pudre todo
en el vomito de mis ojos tristes
en una galaxia destruida
en el maldito espiral de hoy
en la fugacidad de una vida maltratada.




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